Los amantes de la música saben que cualquier banda o grupo musical requiere de un buen bajista para “vestir” sus interpretaciones; es este instrumento el que le da volumen y ritmo a las canciones, por lo que sin él, simplemente sonarían huecas.

Ello lo han comprendido a la perfección prestigiados bajistas que han convertido al bajo eléctrico en su más preciada posesión, pues éste los transporta a nuevos rumbos en lo que a composición musical se refiere.

En esta ocasión se presentamos breves reseñas de dos de los más famosos bajistas de la época contemporánea, con quienes Eduardo Fierro -el maestro que imparte los cursos producidos por Virtuosso Producciones- ha tenido oportunidad de compartir experiencias.

Victor Wooten

Este maravilloso bajista nació el 11 de septiembre de 1964 en Estados Unidos y es considerado uno de los mejores bajistas de los años 90.

Cuando tenía tres años, su hermano Regi le enseñó a tocar el bajo, y a sus cinco años de edad, ya podía tocar líneas simples y conciertos. Con sus cuatro hermanos formó la banda Wooten Brothers, con la que  tocó durante los años 70.

Wooten ha sido miembro de varias bandas con miembros ya consagrados, como Bass Extremes, Vital Tech Tones y Extraction; además ha estado de gira con bandas como Dave Matthews Band.

En 2007 presentó “Thunder” junto con otros dos bajistas: Marcus Miller y Stanley Clarke; iniciaron una gira que abarcó Estados Unidos y España.

La evolución en los métodos de construcción de bajos eléctricos, como una acción más baja (distancia entre la cuerda y el diapasón) pareciéndose más a una guitarra de 6 cuerdas, permitió a Wooten desarrollar nuevas técnicas de pulsación que no habían sido descubiertas. Desarrolló además la técnica del double-thumb (o doble pulgar) creada por Stanley Clarke.

Matthew Garrison

Matthew es hijo del contrabajista Jimmy Garrison, quien colaboró con el cuarteto de John Coltrane, Elvin Jones y McCoy Tyner.

Este reconocido bajista norteamericano nació en 1970 comenzó sus estudios desde pequeño y en 1989 consiguió una beca de estudios en la prestigiosa escuela Berkley de Boston, donde inició su carrera profesional trabajando como “sideman” para artistas como Gary Burton y Lyle Mays.

A partir de entonces, su carrera ha ido en ascenso, al grado de convertirse en un referente imprescindible en la historia contemporánea del bajo eléctrico.

Es el creador de una original técnica de pizzicato a cuatro dedos, y además suele hacer gala de un sofisticado fraseo post-bebop.

Aunque su música muestra influencias funk y fusión, domina prácticamente a la perfección todas las técnicas de su instrumento, lo que le convierte en uno de los músicos de sesión más versátiles, brillantes y cotizados hoy en día

Con una personalidad musical única, un sonido inmediatamente reconocible y una fuerte orientación hacia la composición y a la función de soporte del bajo, Matthew Garrison se perfila a convertirse en toda una leyenda.